Alano de la Roca08.07.2007-Mensaje del Beato Alano de La Roca:

Marcos, Yo soy Alano de La Roca, siervo de la Madre de Dios y del Señor Altísimo.

Te amo, amo a todos los que están aquí y a este Local. Yo te doy Mi paz… te doy Mi bendición hoy.

Yo recibí de la Madre de Dios a través de muchas Apariciones, como tú, la Misión de propagar el Santo Rosario… Vuélvelo amado, querido por todos los seres humanos. Yo te ayudaré en la dura tarea de hacer los Rosarios meditados llegar a todos los lugares más alejados de este País y del mundo. Yo te ayudaré a volver el Santo Rosario más amado por los seres humanos que la propia vida.

Con el Santo Rosario Yo llegué al Cielo! Con el Santo Rosario Yo vencí todas las tentaciones, pruebas y tribulaciones de Mi vida. Con el Santo Rosario, Yo vencí a todos mis enemigos espirituales y temporales. Con el Santo Rosario Yo alcancé incluso aquellas Gracias que eran imposibles a Mí. Con el Santo Rosario Yo conseguí la Conversión y la Salvación de muchas almas. Con el Santo Rosario, Yo conseguí mucho más que si Yo hubiese predicado y hecho los mayores milagros del mundo de la historia de la humanidad en todas las naciones.

Con la Oración del Santo Rosario, Yo conseguí expulsar muchos demonios de muchas personas.

Con la Oración del Santo Rosario, Yo conseguí la Conversión de pecadores que parecían más demonios que seres humanos. Si, con la Oración del Santo Rosario, Yo conseguí todo… y con él, con el Rosario, tú puedes conseguir todo, todos pueden conseguir la Conversión… la Salvación… todos pueden conseguir la Santificación. Todos pueden conseguir el amor perfecto que Dios y María Santísima esperan y desean de todos vosotros. Yo protejo a todos aquellos que rezan y propagan el Santo Rosario y llenan de tantas Gracias sus vidas que ellos prácticamente nadan en tantas Gracias de Dios.

Venid todos aquí… cantando y rezando en procesión. Muchas veces venid aquí! Pues aquí es el refugio preparado para la Madre de Dios para que vuestras almas se encuentren con Ella en el silencio, en el retiro y en la oración. Venid aquí, pues aquí la Madre de Dios tiene Gracias para concederos que no os dará en ningún otro lugar!

Venid aquí porque aquí La encontraréis viva con Nuestro Señor y San José, Misericordiosa y Piadosa hacia vosotros veinticuatro horas por día. Venid aquí, pues aquí os digo: subiréis fácilmente al Cielo, aquí aprenderéis lo que agrada al Señor. Aquí aprenderéis lo que agrada a la Madre de Dios y seréis entonces bellos, hermosos y agradables a Ellos. Que en vuestra boca no haya mentira! Que en vuestra boca no haya calumnia! Que en vuestra boca no haya maldad alguna! Que en vuestros corazones y en vuestras almas sólo haya bondad y justicia!

No robéis nada de nadie, no engañéis a nadir! No mintáis a nadie! No hagáis el mal contra nadie! No otorguéis prejuicios a nadie! No saquéis los bienes de vuestro prójimo!

Respetaos bien la vida, todo aquello que es de vuestro prójimo como su fuese vuestro propio.

Tened para con todos, consejos santos. Tened para con todos, la caridad de Cristo. Sed buenos para con aquellos que quieren convertirse.

Sed, sin embargo, firmes, inflexibles y enérgicos contra aquellos que traicionan la Verdad, contra aquellos que atentan contra la Verdad. Defended la Verdad. Defended los Mensajes! Defended a Dios y a María Santísima con toda la fuerza de vuestro amor, de vuestros corazones. No cedáis delante de nadie. Defended la Verdad valientemente y siempre. Sed siempre puntuales con vuestros deberes. Sed siempre puntuales con vuestras oraciones. Sed siempre puntuales en la obediencia a los Mensajes de la Madre de Dios.

TRABAJAD! TRABAJAD! TRABAJAD! Por los Mensajes de la Madre de Dios y para que los deseos de Ella se realicen. Tendréis toda la eternidad para descansar. Ahora es la hora de luchar. De trabajar para salvar muchas almas. Para reconducir a muchas de ellas al redil del Inmaculado Corazón de María. Ahora es hora de ser VERDADERAMENTE SANTOS, para que todos, entonces, vean la Santidad de Dios, de María Santísima y lo glorifiquen. Yo estoy con vosotros. Os bendigo y os doy Mi Paz.”