La Imagen

El Manto Azul

“¿Por qué uso un Manto Azul? Para que te acuerdes del Cielo, cuando estuvieres exhausta por los trabajos y cargada con la cruz de las tribulaciones.

¡Mi Manto te recuerde que el Cielo te dará felicidad indecible y alegría eterna y esto debe dar ánimo a tu alma y paz a tu corazón, para continuar la lucha hasta el fin! Desear el Cielo, amada Mía, es una dulce consolación, pues el alma fue creada para gozar de esta felicidad, y debe acordarse de ella y desearla. Dios creó el Cielo para sus hijos y ¿por qué no han de pensar en él? Este Cielo es Dios mismo, por lo tanto desearlo es desear a Dios. Deseando darte ánimo, Me presenté a ti revestida de Azul. Así, cuando Me contemplares, acuérdate del Cielo que encontrarás después de este peregrinar. No seas egoísta, cuando traigas a alguna persona a los pies de Mi Imagen, cuéntale lo que te conté, para que todos tengan la misma consolación.  Al mirarMe fijamente cuéntales que Yo Soy Madre de todos los hombres, de los más pobrecitos y hasta de los criminales. Todos tienen derecho de llamarMe Madre, porque por todos los hombres Jesús expiró en la Cruz. Alma misionera, no te olvides del significado del Manto Azul de tu Madre Lacrimosa. Aprende y transmite a todos los hombres de buena voluntad.”

 

La Túnica Violeta

“¿Conoces el significado de Mi Túnica rojo-violeta? Voy a explicarte lo que debes recordar, delante de esta Imagen Mía de las Lágrimas. En los colores que usé, el rojo significa dolor. El dolor que Jesús sintió cuando golpearon bárbaramente Su Cuerpo. Mi corazón de Madre y Mi Alma también fueron dilacerados por el dolor, al ver a Jesús. Cuando vieres a Mis Pies, viendo Mi túnica, acuérdate de cuánto Yo sufrí. Haciendo la meditación de Mis Dolores, ganarás fuerza para tu alma más allá de merecer el privilegio que a ellas fue concedido, que es la liberación de las penas del Purgatorio. Meditar en cuánto Yo sufrí por tu amor, es un deber de gratitud. Graba bien en tu corazón estas lecciones, porque ellas te darán fuerza y valentía en esta tierra para que un día puedas estar en Mis Brazos de Madre, que te introducirá en el Cielo.”

El Velo Blanco

“Misionera, voy a explicarte por qué Me presenté con el Velo Blanco, envolviéndoMe el pecho y cubriéndoMe la cabeza. Blanco significa pureza y, siendo Yo la blanca flor de la Santísima Trinidad, no podía dejar de presentarMe sin esta albura. La pureza transforma el hombre en Ángel y esta virtud es tan querida de Dios. Jesús llamó a los puros de bienaventurados. ¡Por ser pura Dios Me escogió como Madre de Jesús, por ser puro escogió a José como Padre Adoptivo, Juan por ser puro reclinó su cabeza en el Pecho Sagrado de Jesús! La Santísima Trinidad quiso así presentarMe a este Instituto, revestida con el Velo de la Pureza, virtud y cualidad de Dios, porque en ÉL todo es puro. Me presenté no solamente con la Cabeza cubierta de blanco, sino, también el Pecho. Esto porque ahí reside el Corazón, ¡del cual nacen las pasiones desordenadas! Por lo tanto, tu corazón debe estar siempre envuelto de esta blancura celestial, que te dará la felicidad de ser morada de la Santísima Trinidad. Graba bien en tu alma estas lecciones, porque ellas te servirán de Luz y Fuerza para poder subir el Calvario y llegar a la puerta de la Jerusalén Celestial en Mis Brazos de Madre.”    

La Corona de Perlas

“Hija, voy a hablarte sobre el Rosario que traía en Mis Manos. Llamadlo de “Corona de las Lágrimas.” ¡Cuando a Mis Pies vinieres, viendo en Mis Manos esta Corona, acuérdate que ella significa Misericordia, Amor y Dolor! ¡Yo Soy la Madre de la Divina Misericordia! Lloro delante de Mi Hijo los pecados de todos los hombres y siempre estoy intercediendo delante del Trono del Altísimo por los pobres pecadores. Cuando un pecador fuere rebelde no queriendo oírte, ven a Mis Pies y pide por Mis Lágrimas Benditas. Si él fuera alma de buena voluntad, alcanzarás de Dios la Gracia de esta alma no perderse. Mi Corona de las Lágrimas también debe recordarte Mi Gran Amor por los pecadores. Siendo Madre de todos los hombres y viendo a muchos perderse, lloré por aquellos que, endurecidos, corren el riesgo de precipitarse en el infierno. ¿Por qué le di el nombre de Corona? Porque Mis Lágrimas fueron coronadas por Mi Divino Hijo; ellas son Benditas y muchas generaciones las exaltarán por los beneficios recibidos por Su intermedio. ¡Mi Hijo Las coronó con tantos privilegios! Jesús dio estas perlas preciosas a este Instituto para que ellas hagan parte de su patrimonio, La Corona de Mis Bendecidas Lágrimas significa que tu Madre te Ama. Usa de todos sus privilegios, desde que recurras con confianza y amor. Alma querida, aprovecha de estas lecciones y medita en el significado de Nuestra Señora de las Lágrimas, YO con todo Amor digo: ¡Soy la Madre de las Misioneras!”  

La Sonrisa de Nuestra Señora de las Lágrimas

“¡Cuando María descendió del Cielo y vino hasta vos, traía en Sus Labios una Dulce Sonrisa, por la inmensa alegría de poder obsequiar a los hombres con tan precioso Tesoro!

La Sonrisa es siempre el desbordamiento de Alegría y Paz, por eso, María quiso traerla en Sus  Labios para mostrar lo que tantas almas experimentarán al rezar esas súplicas tan conmovedoras. He aquí por qué Su Imagen debe ofrecer una dulce sonrisa, que será el bálsamo a las llagas de la pobre humanidad. Te entrego en el día de hoy esta Sonrisa Bendita de Nuestra Madre Lacrimosa. ¿Madre Lacrimosa con Sonrisa? Si, Lacrimosa porque un día Lloró de Dolor y de Amor, pero que, Feliz, entrega como fruto de estas dos causas sublimes, ¡Su Sonrisa! ¡Recibe, por lo tanto, la Sonrisa de María como patrimonio de la amada generación! La Sonrisa de María, que es más dulce que la miel, constituirá también una red, que apañará las almas que desean la Santidad. ¡Ella fascinará millares y millares de almas! ¡Recibid, hijas, las Sonrisas de María! Que ellas sean una realidad en vuestros labios, para que, a imitación de María, podáis mostrar a los hombres que os sentís felices en poder trabajar por amor. Las almas quedarán seducidas, ¡porque la Sonrisa de María a todos seduce! Que este presente de inmenso valor sea aprovechado y que la Sonrisa de Nuestra Madre Lacrimosa no sea olvidada por nuestra generación. Jesús, que hoy te entrega esta dádiva, joya riquísima.”

Mis Ojos inclinados

“Voy a explicarte el motivo por qué aquí Me presenté con Mis Ojos hacia abajo. Pintores inspirados Me grabaron en las telas, vueltas Mis Miradas hacia lo alto, cuando desearon cantar las Glorias de Mi Inmaculada Concepción. ¿Qué significará, ahora, Mis Miradas inclinadas hacia abajo en esta Aparición, en que os entregué Mis Lágrimas Benditas? Significan Mi Compasión por la humanidad, pues Yo descendí del Cielo para traer un alivio a sus males. Mis Ojos siempre estarán vueltos hacia sus penas y aflicciones, toda vez que pidieren a Mi Hijo por las Lágrimas que derramé. Y a los Pies de Mi Imagen vean que os fijo con miradas de compasión y de cariño. Por eso Mis Ojos inclinados, cuando entregué Mi Corona, son los faroles para todos Mis hijos que quisieren honrarMe en Mis Lágrimas. Donde se rece la Corona de Mis Lágrimas, estarán Mis Ojos, para mostrarles Amor y afecto. Donde se recite con amor estas Jaculatorias de Mi Corona, allí estaré como Madre solícita, a apuntarles los errores, invitar a la Virtud y a indicar el Corazón de Mi Hijo Amado. Donde fuera introducida y reine esta Imagen, Mis Miradas cubrirán a todos de grandes Gracias, dándoles, ya en esta vida,  a experimentar Mi Protección consoladora. Ve, como en la Aparición, en que ofrecí Mi Tesoro, todo tiene significado. La inclinación de Mis Ojos representa bien Mi Compasión por los hijos de la Tierra, que siempre invito a buscar Mis Lágrimas, porque ellas os preparan para recibir muchas Gracias. Mis Ojos inclinados son una invitación constante a Mis hijos, la suavísima melodía, que invita a los pecadores y los convierte para el Corazón de Jesús Crucificado. Ahí tienes la explicación: En esta Aparición incliné Mis Ojos sobre la humanidad, pues deseo que ella se Convierta y se Salve atraída por Mis Miradas. Soy Madre complaciente, dulce y llena de Misericordia.” 

 

 

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