Mensajes del Divino Espíritu Santo
(Transcripto de la grabación hecha del Vidente Marcos Tadeu Teixeira)
1º MENSAJE DADO EN EL DÍA 04 DE SEPTIEMBRE DE 2005 (DOMINGO)
“Marcos, Yo tu Dios, vengo a ti en el día de hoy, hijo bien amado, vengo para decirte, te amo apasionadamente, verdaderas locuras de Amor Divino realizaré y, además, realizaré por ti, mi pequeño pajarito, continúa cantando al mundo toda la belleza de Mis Glorias y la belleza de las Glorias de Mi Celestial y Divina Esposa, la Virgen María, Ella es el arrobo de Mi Corazón, Ella es el encanto de todo Mi Ser Divino, Ella es mi deleite, Ella es Mi Consoladora, Ella es Mi Paz, Ella es Mi Descanso, es Mi (…) de maravillas, Ella es el Jardín de Mis Delicias. Marcos, Yo, tu Señor, el Divino Espíritu, vengo para usarte, para tenerte como Mi hijo bienamado, como Mi instrumento de salvación para toda la humanidad. Sepan, ¡oh hijos Míos!, que Yo Soy la Luz Verdadera, Yo Soy Aquel que Soy, Yo Soy el que Era, el que Es y el que Será por siempre. Yo Soy el Viento que no sabéis de dónde viene, y ni para dónde va. Soplo dónde los hombres no imaginan y dejo de soplar dónde los hombres esperan. Yo Soy Aquel que escoge como Me plazca. Soy Aquel que siembro en medio de la tierra que Yo quiero. Y Soy Aquel que pido los frutos, incluso, dónde Yo no sembré. Yo Soy Fuego que quema en el Cielo entre los Serafines, y que nunca se apaga. Yo Soy Aquel mismo que los Ángeles adoran estupendo. Yo Soy Aquel que las Santos no osan mirarLe directamente, ¡tan radiante es Mi rostro y Mi semblante! Yo Soy Aquel mismo delante del cual las nubes desearían deshacerse en lluvia, y desaparecer en el seno de la tierra, para no tener que mirarMe, ¡tal es Mi Gloria y Mi Santidad! Yo Soy Aquel que viene a resucitar vuestras almas muertas y descompuestas por el pecado. Yo Soy Aquel que viene para mostraros las sendas que llevan hacia el Cielo, el camino que os conducirá hasta el Cielo. Cada día tendréis que invocarme más a menudo en vuestras oraciones, pues me tienen olvidado. Vengo para enseñaros a consolar los Corazones del Hijo, de la Madre y del Eterno Padre. Yo Soy Aquel que vengo para enseñaros a obedecerLos en todo. Vengo para destruir en vosotros todo lo es terreno, todo lo que es carnal, y colocar en vuestros corazones todo aquello que es divino y celestial, todo lo que es santo, todo lo que es alabable, todo lo que es admirable, y todo lo que es de buena justicia. Yo Soy Aquel que vengo para sacar de vuestras almas el espíritu de las tinieblas, expulsarlo, si, este espíritu que vosotros mismos, por negligencia, o por pura voluntad dejaste entrar en vuestros espíritus, en vuestros corazones. Vivís errantes en la tierra, erráis, cometéis errores tras errores, vuestra fe se encuentra distorsionada, tergiversada, mutilada y llena de llagas, no es fe viva, no es fe bella, no es fe, hasta ahora, agradable a Mis Ojos. Es por esto que Yo vengo, porque os encuentro enfermos, os encuentro ya en estado terminal, y vengo para intentar resucitaros, para intentar sacar vuestras almas del valle de las tinieblas, del valle de la muerte eterna. Yo Soy Aquel que descendió sobre los Apóstoles en Pentecostés, no descendí sobre la Madre de Dios porque ya siempre vivía en Ella desde Su Inmaculada Concepción, sólo aumenté en Ella los efectos de la gracia inicial que desde siempre Ella ya poseía. Si, la Virgen María no Me recibió en el día de Pentecostés, pero si en el mismo instante en que Yo, el Padre y el Hijo creamos Su Alma Sacratísima, en aquel mismo momento, Yo, íntegramente, Me comuniqué a Ella y ya la desposé como Mi Esposa Celestial y Eterna. No había nada de Mí que Ella no conociese, y no había nada de Ella que también Yo no conociese. Si, ELLA y YO ÉRAMOS UNO durante toda Su vida. Todos los sentimientos de Ella eran consonantes a Mi sentimientos, todos los pensamientos de Ella eran consonantes a los Míos, todos los deseos de Su Inmaculado corazón eran consonantes a Mis deseos.
Si, Ella, por Ella, y solamente en Ella Yo habité siempre, desde el primer instante y con toda Mi plenitud. Los otros mortales sólo reciben parte de aquello que Ella recibió, pues solamente Ella es digna, fue digna y será siempre digna de ser la Morada de Dios Altísimo en toda su Plenitud, con todo Su Poder y con toda Su Gracia. Solamente María es el vaso de Mis elecciones, solamente Ella puede arrebatar el Corazón de Dios Tres Veces Santo. Y ahora, Ella ha descendido al mundo en Sus Apariciones, para conmigo realizar las maravillosas, singulares y extraordinarias (Apariciones) del fin de los tiempos. Con Ella he trabajado y Ella ha sido siempre fecunda y me ha dado hijos, generados en la Gracia. Si, Ella y Yo estamos siempre obrando en los locales de las Apariciones para intentar salvaros de la gran perdida amenazadora que os amenaza. Yo, el Espíritu Santo, como una Luz Mil veces más fuerte que la del Primer Pentecostés he de extirpar las tinieblas del seno de la humanidad. Como la luz de 7 días en uno sólo, Yo desterraré el espíritu de las tinieblas, y él huirá, y sobre esa humanidad brillará una Luz, una nueva Luz nunca antes vista, y delante de esta Luz, todos las almas se abrirán, todos los labios prorrumpirán con júbilos de agradecimientos a Mi, vuestro Dios, y todas las rodillas se doblarán ante Mi Gloria. Cuando los hombres escucharen Mis Pasos en el jardín, todos ellos presurosos, se lanzarán a Mis Pies, y llorando, Me adorarán, en Espíritu, Verdad y Vida.
Yo vengo para enseñaros a amar a la Madre, esta Madre que tanto os ama, pero que sólo es paga con vuestras ingratitudes. Si, Ella era alegre, era feliz, pero ahora en el semblante de Ella sólo veo tristeza. Y cuando Yo le pregunto, ¿Esposa Sacratísima Mía, qué tristeza es esa que Yo veo en vuestro semblante? Y Ella, para no provocar aún más Mi cólera contra vuestros pecados, intenta esconder el motivo se Su tristeza, pero Ella ya no puede más, Yo veo que la tristeza de Mi Esposa Sacratísima sois vosotros, vosotros sois culpables de la tristeza de Ella, vosotros habéis transformado la existencia de Mi Esposa Sacrosanta en un mar de amarguras, dolores y lágrimas. Está afligida, no tiene si quiera un segundo de descanso y de paz, Ella es constantemente atormentada por las desobediencias y por los pecados de los propios hijos que Ella tanto trabaja y tanto lucha para salvarlos, pero que de ellos no recibe otra cosa sino desagradecimiento, maldad e ingratitud.
(…) oídMe ahora, ¿qué pretendéis? ¿Hasta cuando queréis continuar provocando suplicios en Mi Esposa Sacratísima? A caso ¿tendré Yo que lanzar un fuego sobre vosotros que no será el fuego de Pentecostés, pero si el fuego del castigo y de la destrucción? Vosotros ya estáis casi semejantes a los demonios del infierno en maldad e ingratitud para conmigo, vuestro Dios. Os tengo tolerado hasta el día de hoy, pero os aviso, en breve no os toleraré más, sacaré de Mi Presencia todos los que hacen maldad, sacaré de Mi Presencia todos ingratos, sacaré de Mi Presencia todos los vagabundos que no quieren ser buenos siervos Míos, vuestro Dios, sacaré de Mi Presencia todos los profanos, todos los hipócritas, todos los falsos; sacaré de Mi Presencia (…) sacaré de Mi Presencia todos aquellos que confunden Mis Mandamientos, que distorsionan las Palabras de la Divina Verdad, todos aquellos que fingen ser hijos de la Luz, pero son hijos de las tinieblas, que se presentan como palomas, pero en verdad son serpientes venenosas. Yo, vuestro Dios, os vengo a decir la Verdad, Yo, vuestro Dios, os enseñaré el camino de la justicia, Yo, vuestro Dios, separaré la paja del trigo, la paja será lanzada en el fuego que nunca se apaga, y arderá, el trigo será tratado en el granero del Cielo, por las manos de los Ángeles, y allí siempre será alegría por toda la eternidad.
A Mí, vuestro Dios, cada día debéis rezar así:
Oh Espíritu Santo, Oh Esposo de mi alma, yo os adoro, yo os amo, ven oh Espíritu Santo, pues mi alma os ansía, mi dulce Esposo, mi alma desfallece por los atrios de vuestro templo, suspirando por Ti, como la corsa suspira por las aguas límpidas. Oh Espíritu Santo, mi alma está como la noche, y mis labios está resecos como pergaminos, mis oídos están tristes y melancólicos, mi cuerpo todo, oh Espíritu Santo, seco y marchito como planta sin agua de vida. Ven, oh mi Esposo, ven a darme vuestro beso de amor, ven a darme vuestro abrazo de vida que resucita incluso el amor de más antiguo. Oh, Espíritu Santo, ven a comunicar a mi alma vuestra luz que no (…) ven Espíritu Santo encended en mi vuestro fuego, y que él se extienda por todos los rincones de mi ser, transformándome en un incienso vivo para vuestra honra, que nunca se apaga, nunca deja de quemarse, ni de día ni de noche. Oh Espíritu Santo, comunicadme vuestro propio amor, para que con este amor yo ame a vuestra Divina Esposa, la Virgen María, La respete, La sirva, La obedezca, colabore con ella. Oh Divino Espíritu, ven a comunicarme vuestras maneras dulces y agradables para con la Madre de Dios. Comunicadme, Oh Espíritu Santo, vuestros desvelos para con Ella. Comunicadme, Oh Espíritu Santo, vuestra amabilidad para con Ella. Comunicadme, Oh Espíritu Santo, vuestro deseo supremo de amor de estar siempre unido a Ella y en Ella. Comunicadme, Oh Espíritu Santo, vuestra propia benevolencia para con Ella, para que yo La ame más que a mí mismo, para que yo La ama más que al mundo entero, más que a todas las criaturas. Amén
Si, hijos Míos, si Me rezares así diariamente, Yo, El Espíritu de Dios, os haré amar a María como Yo la amé, tanto cuánto fuera posible a vuestra frágil y débil naturaleza humana.
Yo, el Espíritu de Amor, os transformaré en Ángeles, en Serafines, amorosos a la Virgen María. Porque es Mi deseo que toda la humanidad regrese a Mi, pero no directamente a Mi, que regrese a Mi por la Virgen María, por medio de Ella, las almas que intentan alcanzarMe sin María, esas almas me aborrecen, Yo las rechazo, las almas que dicen que la Virgen María confunde (hace mal a) la devoción y el amor a Mi, estas almas Yo las detesto, ellas tendrán sus nombres tachados en el Libro de la Vida, en la Mesa del Banquete Celestial el lugar de ellas será retirado, y por otro lado, el lugar de estas almas será colocado entre los demonios, en el fuego eterno, en el banquete de los tormentos, que después de su muerte nunca tendrá fin. Si, aquellos que dijeren: la Virgen María no es obra del Espíritu Santo, este ya perdió su salvación, y ya está condenado, quien no quisiere creer que la Virgen María es Mi Obra Sublimísima, que Ella es el esplendor de Mis esplendores, que Ella es la maravilla de Mis maravillas, que Ella es la gloria de Mi Gloria, y que Ella es el producto de Mi Divino Poder, de Mi Divina Gloria, aquel que no cree que María es Mi Obra más excelente, delante de la cual quiero que todos vosotros se inclinéis y Me den Gloria y Alabanza, este ya está condenado. Ay de aquel que profiera blasfemias contra María, Mi Divina Esposa, Yo, en el mismo instante, saldré de su alma, nunca más Yo la tocaré, y su casa Yo les aseguro, no quedará abandonada, sino se transformará en albergue de demonios y maldiciones. Malditos todos aquellos que mirando a María, La desprecian, La calumnian, La persiguen, y La hacen sufrir, pues todo lo que a Ella le hicieren, es a Mi mismo que lo hacen, y por todo esto tendrán el castigo ya en esta vida y en la próxima.
Ay de aquellos que Mirando a María no Le dieren gloria y alabanza, por esta obra tan sublime y excelsa que es Ella de Mis Manos.
Ay de aquellos que injuriaren a María, porque estarán injuriando a Mí mismo, pues fui Yo que así La creé, y (…)
Si, cada, cada, cada parte del Ser y del Cuerpo Inmaculado y Sacratísimo de María fue creado, fue preparado por el Padre, por el Hijo y por Mí mismo en persona.
Toda Ella es Luz, toda Ella es esplendor de santidad, toda Ellas es resonancia de la divinidad, toda Ella es espejo de un Dios Glorioso e Inmortal (…)
Estos tendrán siempre su nombre escrito en Mi Corazón, estos tendrán en el Cielo la morada, la Luz que nunca se apagará, estos no serán llamados por Mi de siervos, pero si de amigos, y aquellos que vuelvan los Mensajes de la Virgen María obedecidos por todos, serán llamados por Mi de Mis hijos, Mi simiente y Mi raza, si, aquellos que vuelvan la Virgen María obedecida, esos tendrán salva su alma, a los que intentaren salvar la de su prójimo, aquellos que son Mis ovejas, escuchan Mi Voz, conocen Mi Voz, reconocen cuando la voz es Mía, y siguen Mi Voz, aquellos que no reconocen Mi Voz, en la Voz de Mi Divina Esposa, no son Mis ovejas, pero si son cabritos del rebaño de lucifer, y en breve las ovejas y los cabritos serán separados.
Si, hijos Míos, Yo estoy aquí, vuestro Dios y Señor, para retiraros de vuestra indigencia, para retiraros de vuestra meta, para curar vuestras almas, y darles la vida de la gracia divina, para eso deseo que ahora, durante y a partir de este mes, que recen todos los días 7 Ave-Marías en Mi honra, agregando a cada una de ellas: María, Divina Esposa del Espíritu Santo, ten piedad de nosotros. Yo oiré estas Ave-Marías como siendo la propia María pidiéndome Misericordia para cada uno de vosotros. Quiero comenzar en vosotros un gran producto y total proceso de purificación de los pecados de vuestro pasado, para después colocaros en el proceso del perfeccionamiento y santificación, hasta conduciros a aquella belleza, a aquella hermosura, a aquella santidad que el ser humano tenía cuando fue creado en el paraíso en el principio del mundo, antes de ser quebrada y destruida aquella santidad y belleza por el pecado original.
No hay mucho tiempo, el tiempo que la Trinidad estableció para vuestro regreso y para vuestra conversión ya está en sus últimos momentos, andad de prisa, corred, moveos, haced todo lo que fuere posible para que vuestras almas se levanten del túmulo de pecados y tinieblas en que está caída y vuelva a ser, de nuevo, bella, hermosa y agradable a Mis ojos. No soy Dios de muertos, soy Dios de vivos, no soy Dios de los que están puestos en el pecado, soy Dios de aquellos que viven en Mi Gracia. Si queréis, por lo tanto, que Yo sea vuestro Dios, y vosotros seáis Mi pueblo, levantaos del lecho de la muerte, y ven para Mi Luz, pero ven a Mi Luz por María, con María y en María si no quisieres ser rechazado por Mí. Todos los que vienen a Mi sin María, son desagradables, e incluso, asquerosos; pero aquellos que vienen a Mi por María, con Ella y En Ella, nutridos por Ella, formados por Ella, purificados por Ella, sustentados por Ella, esos se vuelven a Mi agradables, a esos Yo os amo, Yo os recibo y los abrazo como cosa y propiedad Mía.
Por eso, hijos Míos, os dejo este largo Mensaje, que no será el último que os dirijo, pero será el primero de muchos, los cuales os daré para abriros los ojos, para aclararos a cerca de los errores en que vivís, para mostraros la ruta que a Mí conduce, para retiraros del reino de la muerte y colocaros en el reino de la vida de Mi Gracia. A todos vosotros, hoy, os dejo Mi Paz. Y Cuanto a ti, hijito, Marcos, este será el primer de muchos Mensajes que recibirás de Mí, nunca te abandoné, siempre estuve contigo a lo largo de todos estos años, Yo te guié, Yo mismo te inspiré, Yo mismo te moví a dar los pasos necesarios, Yo mismo estuve conduciéndote tomado por la mano a fin de que te hiciere entrar en la sala de la fiesta de la vida. Si hijo Mío, estoy siempre en comunicación contigo, cuando rezas el Rosario, cuando haces tus oraciones, cuando trabajas para la Madre de Dios, pero estoy extraordinariamente en comunicación contigo cuando La ves y hablas con Ella, Mi Divina Esposa; te comunico ideas, sentimientos, impresiones durante la conversación con Mi Esposa, esté seguro de esto, de que es guiado por Mí, si, si, hijo Mío, estás siempre conmigo y Yo también estoy siempre contigo, a lo largo de todos estos años te conduje de la mano, como un padre hace con su hijo, Yo te guardé como paloma muy amada de Mi Corazón, Yo te pulí como Mi rubí más precioso y querido, y Yo mismo, te cultivé como la rosa de oro que todos los días encanta Mi Corazón y el Corazón de Mi Divina Esposa. Si hijo, adelante, continúe al frente con valentía a pesar de las adversidades, a pesar de los propios conflictos, a pesar de las propias angustias interiores, a pesar de las propias aflicciones de la vida, continúe al frente, porque Mi Soplo está sobre ti, Yo derramé sobre ti una unción espiritual, Yo coloqué en tu lengua lenguas de fuego, Yo coloqué en tu corazón el propio incensario de Mi Benevolencia y de Mi Paz. Hijo de la Luz, adelante, lleva a todos los hombres Mi Voluntad, lleva a todos los hombres Mi Querer, lleva a todos los hombres el Amor que ellos deben tener para con Mi Divina Esposa, porque solamente así agradarán al Padre, al Hijo y a Mi, el Espíritu, haciendo así, y siendo así, será verdadero hijo de la Luz, será verdadero hijo de Pentecostés, será verdaderamente Mi Ángel en la tierra. Que cada uno se esfuerce por poner en práctica este Mensaje, no hay tiempo, el tiempo es corto, el tiempo se agota, inclinaos sobre este Mensaje, inclinaos sobre estas oraciones para que vuestras almas resuciten y vivan para Mí y por Mí.
2º MENSAJE DADO EN EL DÍA 11 DE SETIEMBRE DE 2005 (DOMINGO)
“Yo, vuestro Dios, el Espíritu Santo, ordeno: callad vuestras bocas, arrodillaos en adoración, escuchad Mi Palabra, vosotros polvo de la tierra, pueblo errante y obstinado, Yo, Dios, te hablo ahora, hijo Mío ven a Mí, todos vosotros, hijos Míos. Ven a Mí, tú, hijo Mío que tienes tus labios resecos como pergamino, tú que tienes tu boca seca como pozo sin agua, tú que tienes tu corazón helado como iceberg. Ven a Mí hijo, tú que enflaqueces por el valle de lágrimas sin Amor, sin Luz y sin Paz, ven a Mí. Ven a Mí y Yo echaré en tu boca miel purísima. Ven a Mí y te daré el agua viva, el agua viva de la Vida Eterna, el agua de la vida. Ven a Mí tú, hijo Mío, que estás tan frío y haré tu corazón abrasarse en llamas. Ven a Mí, hijo, tú que estás en tinieblas y te iluminaré. Ven a Mí y te haré comprender Mis Designios.
RézaMe así todos los días:
Oh Espíritu Santo, mi Dios y Esposo de mi alma, ven a mí, que mi alma desfallece por Vos, mi Divino Esposo. Ven a darme vuestro beso de amor, vuestro abrazo celestial. Ven a soplar en mi rostro vuestras fragancias celestiales, vuestro soplo de vida y entonces reviviré. Oh mi Dios, Vos que habitáis en lo más alto de los Cielos, Vos que estáis asentado entre los Ángeles y los Santos, Vos, cuyo rostro, los elegidos del Paraíso no osan siquiera mirar, Vos que sois de encantadora belleza, Vos que sois la misma belleza, Vos que sois al ánimo de mi alma. Ven a mí, mi Esposo, y comunicad a mi alma con vuestro abrazo, vuestra luz celestial y beatísima. Ven a enseñarme a amar a Vuestra Esposa Celestial. Ven a revelarme los misterios de Ella. Ven a revelarme la belleza de Vuestra Divina Esposa, María Santísima. Que yo conozca Sus Dolores, para compadecerme de Ellos, y para amarLa más. Que yo conozca Sus Virtudes, para que las imite, para agradarLa todavía más. Que yo conozca la Santidad de Ella, para que La quiera y La desee amar cada vez más. Que yo conozca las bellezas interiores de la Esposa del Rey Eterno, para que, así, me enamore de Ella y por Ella viva y sufra todo lo que haya que sufrir cada vez más. Oh Espíritu Santo, mi Dios y mi Señor, descended sobre mi ahora, oíd la voz de Vuestra Divina Esposa, María, que os llama para que vengáis sobre mí y para que operéis en mí la obra de vuestras obras, que es amar y obedecer a Vuestra Esposa María para que, entonces, Cristo nazca en mí y Vuestro Reino sea y se esparza en la tierra. Oh Espíritu Santo ven a mí, ven por María, ven con María, ven en María y descended sobre mi alma. Amén
Rezad así diariamente a Mí, vuestro Dios, y os comunicaré la gracias del Corazón Inmaculado de María, y las gracias de Mi Amor y Poder, por medio del Corazón de Ella. Os dejo la Paz, os doy la Paz, quedad en Paz. Hijo Mío, ven, ven de prisa que hace mucho te espero, hijo, tú que andas lejos de Mí hace mucho tiempo. Regresa pronto, porque el tiempo está acabando, y hace mucho tiempo que te espero”.
APARICIÓN DEL DIVINO ESPÍRITU SANTO EN EL DÍA 16 DE SEPTIEMBRE DE 2005
Marcos: El Divino Espíritu Santo me dio un Mensaje en este día. Él apareció como las otras veces, vestido de blanco, con cabellos claros, aspecto de un joven de 25 a 30 años de edad, más o menos, brillando mucho. El Mensaje fue dado a mí, pero dirigido a cada uno en particular, por esto el Espíritu Santo habla a cada uno en la 2º persona del singular y no en plural. He aquí el Mensaje:
“Marcos, Mi bienamado, escribe lo que Yo te voy a decir: Ven a Mí, hijo, tú que estás ahogado en las tinieblas y ya no puedes respirar más el aire de la gracia, ven a Mí, tú que estás ya en descomposición espiritual y ya no puedes decir si quiera una palabra.
¡Ven a Mí, tú que andas como un exiliado, un abandonado!
¡Ven a Mí, tú que te pareces a una casa deshabitada y ya en ruinas!
¡Ven a Mí, tú que pareces un río seco, que no posee más que piedras y ramas secas!
¡Ven, tú que ya no rezas, no crees, no esperas, no amas y que te pareces con todas estas cosas!
¡Ven a Mí, querido Mío, que Yo todavía te amo!
¡Ven a Mí, y te haré río caudaloso y lleno de aguas de la Vida!
¡Ven, y te haré ser un jardín reverdeciente, los pájaros cantarán sin cesar y las flores nunca marchitarán en ti!
¡Ven, y haré de ti Mi jardín de descanso, haré de ti Mi habitación real y te daré una diadema de luz celestial!
¡Ven, y Yo haré de ti Mi campo reservado, Mi bien real!
Pero, antes de volverte todo esto, tenemos, Yo y tú, que poner a todos Mis rivales, uno por uno, en fuga de tu alma para que entonces haya lugar para Mí. Yo quiero hacer esto por medio de Mi Esposa y Consorte Celestial, la Virgen María.
¡Se engañan y engañan a otros los que piensan y dicen que Yo opero en las almas y en el mundo sin Ella! ¡Dónde Ella no está, Yo no estoy y nunca estaré! ¡Dónde Ella está, Yo estoy y siempre estaré! ¡Este es el motivo por el cual no puedo obrar tanto cuanto quiero en el mundo, pues no encuentro a Mi Esposa reinante en casi ningún alma!
¡Sin Ella, nada de lo que hacéis Me agrada, nada Me atrae! ¡Nada Me encanta, ni Me alegra!
Yo resisto a los que Le resisten, detesto a los que La detestan, rechazo a los que La rechazan, y alejo a los que La alejan.
Yo amo a los que La aman, exalto a los que La exaltan, ennoblezco a los que viven por Ella y para Ella y prefiero solamente a los que más La quieren.
Por eso, ¡Yo solamente desciendo y comunico Mi Amor a las almas en las cuales La encuentro viva y totalmente reinante!
En las almas donde Yo no vea a Mi Esposa integra, no entro, antes, huyo, y entonces entra en aquella alma otro espíritu, el demonio, Mi enemigo desde el principio, y ¡en aquella alma serán totales las tinieblas!
Es por esto que en ciertos locales predilectos de Mi Esposa, locales de las Apariciones, ¡Yo derramo tantas gracias avasalladoras de Mi Poder!
En Medjugorje, incluso, cuyos himnos de allá estoy oyendo (Obs.: son los himnos de Medjugorje que uso en mis oraciones), soy Yo mismo que derramo tan copiosa y profunda gracia, moviendo millones de corazones hacia Mi Esposa y Ella, a Su vez, hacia Mí! ¡Me gusta oír la voces de los medjugorjianos cantando para Ella, y doy gracias extremas de amor para ellos!
Aquí, también, Yo derramo estas gracias extremas de Mi Poder por causa de ti, Mi hijo Marcos, y de algunos pocos que tienen amor por Ella y en los cuales La encuentro!
Por eso, hijo, tú, alma que Me oyes, graba bien en ti esta Mi Ley Inmutable: ¡Yo no opero fuera de la Trinidad sin la virgen María! Voy a repetirte una vez más todavía más solemne para que no lo olvides jamás: ¡YO NO OPERO FUERA DE LA TRINIDAD SIN LA VIRGEN MARÍA!
¡Si creyeres y obedecieres esta Mi Ley de Amor, vivirás y serás salvo por Mi Gracia!
Marcos de los Dolores de la Madre de Dios escribiste todo. ¡Ahora, Secretario de Dios Vivo, anuncia todo esto al mundo!
¡Quien crea vivirá! ¡Quien no crea, ya está condenado y perecerá!
¡Yo, tu Dios, te amo y me despido de ti por hoy! ¡La Paz! ¡Volveré el martes! ¡La Paz!
- Marcos: Enseguida me bendijo y desapareció. Hubo coloquios personales míos con el Espíritu Santo, pero que no puedo revelar aquí.
MENSAJE DADO EL DÍA 26 DE SEPTIEMBRE DE 2005 (LUNES)
“¡Marcos, he aquí lo que escribirás para cada hijo Mío en particular, hijo, ven a Mí a fin de que Yo te revele lo que M e agrada y Me causa alegría. Te voy a enseñar una de Mis Reglas Eternas de Mis Leyes de Vida. Es por e grado de conocimiento y amor que tuvieres a María, Mi Divina Esposa, que se sabrá el grado de tu amor y conocimiento de Mí, tu Dios. Porque María no es conocida y amada, es que Yo no soy conocido y amado. Si, porque Yo establecí y decreté que solamente por Ella y en Ella es que Yo me doy a conocer y amar en las almas. Es por eso que hay muchísimas personas que hablan de Mí pero no Me conocen y nunca Me conocerán, y probablemente nunca Me conocerán pues muchos de ellos ya rechazaron definitivamente a Mi Amada María, la única que los podría preparar y purificar para Mí. Volved a María conocida y amada como Yo quiero y Me revelaré al mundo con toda Mi Gloria. Y tú, hijo, aprende que si quieres conocerMe y ser Mío, tienes que primero conocer y amar a María, de lo contrario, las puertas de la Sabiduría y de la Piedad nunca se abrirán para ti, e incluso quedarán cerradas para siempre. Yo amo a aquellos que La aman, y Me comunico a ellos con toda Mi gama de gracias y luces. Los Profetas, los Patriarcas recibieron de Mí muchas gracias, pero ninguno como recibió María. Sobre ninguno de ellos Yo descendí como sobre María. A ninguno de ellos Yo cubrí con Mi sombra, como hice con María. He aquí por qué Ella es, y fue desde siempre, el único medio, el único portal por medio del cual Yo vengo a los hombres y ellos vienen a Mí. Si queréis que Yo os mire con miradas de Bondad y Misericordia haced que Yo os encuentre en los brazos de Ella. En verdad, si dijeres, hijo Mío, Ave-María será eso escuchado por Mis oídos, así, ven Esposo mío y entonces vendré sobre ti, con la luz de siete días en un sólo día y tu alma centellará más que las estrellas del Cielo.
Cuando María fuese conocida y amada por cada criatura, entonces, Mi Reino se divulgará por toda la tierra y reinaré sin rival alguno. Es por eso que ahora Ella se está apareciendo tanto en sus Apariciones, para preparar toda la tierra para Mi Segunda Bajada, y será todavía más potente que la Primera, para purificar y santificar todo lo que es Mi herencia y derecho. Por lo tanto, hijo Mío, si quieres ser de la raza de los hijos de la luz, si quieres ser Mi simiente y Mi vid, si no quieres ser del linaje de la serpiente infernal, vuélvete totalmente hacia Mi Princesa María, y a Ella conságrate plenamente hasta el punto de desaparecer en las entrañas místicas de Su Corazón Inmaculado, y entonces, Yo podré realizar en tu Mis designios insondables. Es solamente en Ella que la Sabiduría, la Ciencia, el Santo Temor y todo aquellos que Yo soy, te será revelado, pues sólo Ella puede abrir tus oídos, tus ojos, y sellar tus labios y corazón con Mi Sello, y prepararte para Mí. Aprende esto, y tendrás Mis buenas gracias, graba bien en tu corazón y tendrás Paz; si amates esto, vivirás, se detestares y rechazares esto, como bien sé que lo harán los soberbios, los presuntuosos y llenos de sí, los disconformes y rebeldes con el hecho de Yo hacer todo por María, a Quien ellos aborrecen y no soportan, si rechazares como ellos, ya tienes tu alma muerta, como una rama arrancada del tronco; si obedecieres y pusieres en práctica todo esto, vivirás en la paz de la certeza de que Me amas y Yo te amo. No temas amar excesivamente a María, porque nunca llegarás al punto como Yo La amé. Ahora Marcos, ve y anuncia todo esto a todos Mis hijos, pues muchos que están ahora en las tinieblas verán una gran Luz en estas palabras. La Paz!”
MENSAJE DEL DÍA 30 DE OCTUBRE DE 2005 (DOMINGO) A LAS 11:47 HORAS EN LA CAPILLA DE LAS APARICIONES
“Hijo, Yo, Dios soy el que te colma de favores y hace tu copa desbordar, anda y di a todos que la Santa Medalla de la Paz es la Medalla del 2º Pentecostés Mundial, fue por eso que Yo aparecí en el momento de la revelación de esta Medalla, a fin de que quedase grabada en el modelo Mi imagen. Esta Medalla es el medio por el cual quiero esparcir Mi Reino de Amor por toda la tierra. Esta Medalla es el canal por el cual Mi Gracia es llevada a toda parte, a todas las almas. Si el mundo la recibe con amor sincero, entonces Mi Poder se desencadenará en conversiones masivas. Esta Medalla va a preparar el mundo para Mi 2º bajada histórica”.
MENSAJE DEL DÍA 2 DE ENERO DE 2006 (LUNES)
“Desde hoy en adelante, hasta el 15º Aniversario de las Apariciones, recibirás grandes Mensajes Míos para ser comunicados junto a los otros. Deseo que toda la humanidad venga a Mí por María. Quien quiera agradar al Señor, lo haga por medio de María, que es Mi agrado y amor. La gracia reposa sobre todos los que La aman y sirven. Aquel que dice que me ama, pero no ama a María, Mi predilecta, es mentiroso, pues es imposible amar al escultor y no amar su escultura, y amar al pintor sin amar su pintura. Aquel que Me ama verdaderamente ama también a María, obra magna de Mi Voluntad. Este es el principio de la verdad y del amor a Mí. Mañana te veré nuevamente, Hijo Mío. La Paz”.
MENSAJE DEL DÍA 3 DE ENERO DE 2006 (MARTES)
“Yo vivo y reino en María para siempre. Yo Soy el Señor, el Amor y la Vida de todo lo que existe. Por María Yo saqué todo de la nada y llevé todo lo que existe a vivir, y de todo lo que existe conservo el existir por María. Por Ella, Yo concedo a los hombres la gracia de conocerme y amarme. Por Ella, ilumino la inteligencia de los hombres para comprender Mi belleza y voluntad, y ejecutar lo que Yo deseo para bien de ellos y para Mi gloria. Bienaventurada el alma que recurre a María, Mi amadísima Esposa, para conocer Mis deseos, pues por María, Yo Me dispongo a dar todo, realmente todo. Yo soy vuestro Dios y Mi deseo es ser adorado por todos, en verdad y con la vida. Y tal sólo será posible por medio de María, así como para retirar el tesoro del cofre es necesario pedir primero al tesorero o cajero, así también, para retirar Mis tesoros es necesario pedir primero a Mi Tesorera María, en las manos de La cual coloqué todas Mis riquezas, todas Mis riquezas y posesiones. Yo reinaré en la tierra por María a pesar de todas las fuerzas contrarias. Mi 2º Bajada –Venida- será por medio y obra de Ella. Rezad el Santo Rosario fervorosamente, pues a cada oración del Rosario Yo desprendo un rayo de Mi Luz en vuestras almas. El Santo Rosario será decisivo para Mi 2º Bajada –Venida- al mundo. Recurrid también a José, que fue Mi Tabernáculo ardiente en la tierra, y Lo es todavía más en el Cielo, pues es Él que deberá introducir en el Cenáculo de los Últimos Tiempos a los elegidos que Me van a recibir en la 2º Bajada –Venida- que haré. La Paz a todos. La Paz, Mi querido Marcos”.
NENSAJE DEL DÍA 4 DE ENERO DE 2006 (MIÉRCOLES)
“Marcos, hijo de la tierra, escribe atentamente esto: El Inmaculado Corazón de María es Mi alegría y morada eterna. Si. En este Inmaculado Corazón Yo hice Mi morada para siempre, y por eso quien quiere encontrarMe y conocerMe debe también hacer su morada en este Corazón. Es esto que Yo quise mostrarte, Marcos. Todas las veces que viste aquella Luz fortísima, inmensa, saliendo del Inmaculado Corazón de María en las Apariciones, y descender hasta tu corazón. Si. Aquella Luz, Soy Yo Mismo Unido a la Santidad de María, Mi Querida Esposa Mística. Es solamente en el Inmaculado Corazón de María que los hombres pueden encontrarMe. Mientras continuaren luchando contra esa verdad y ley de Mi Amor, continuarán en las tinieblas y en el desconocimiento de Mí. Solamente este Corazón podrá revelar Mi Verdadera Faz al mundo. Y cuando el mundo conozca Mi Verdadera Faz, conocerá la Verdad y ella lo librará. El Inmaculado Corazón de María es Mi Arca de la Alianza, Mi incensario dorado, Mi Sagrario de Luz deliciosa. Yo Soy el Amor y quiero atraer a Mí todas las almas, y para eso emano Mi Luz a todo el mundo, en el mirar, en la faz, en el Inmaculado Corazón de María. Haced a María amada y conocida y veréis como Me revelaré poderosamente por medio de Ella a las almas, incluso a las más oscurecidas por el pecado. Es por el Inmaculado Corazón de María que Yo descenderé por 2º vez al mundo y él nunca más será el mismo. Y el Inmaculado Corazón es el Místico Cenáculo dónde serán encerados los elegidos, sobre los cuales Yo deberé descender para hacer, finalmente, que Mi Reino de Gracia y Luz sea instaurado en la tierra. Permaneced en Mi Amor siempre. Hijo, guarda bien estos tesoros que te doy, y hazlos conocidos por todas las almas. Queda en Paz. La Paz, Mi predilecto”.
MENSAJE DEL 5 DE ENERO DE 2006 (JUEVES)
“yo, Dios, vendré. Vendré para transformar la faz de la tierra. Vendré como fuego devorador para consumir todo árbol que no dio frutos. Vendré como lluvia para regar los árboles buenos, y para hacerlos fructificar todavía más. Yo, el Señor, lo dice.
El árbol malo que no da fruto, son aquellas personas que escuchan los Mensajes y no los obedecen. La conversión de ellos no vendrá nada. Nada cambia. Ellas no hacen nada para la Gloria de Dios, para la Gloria de María Santísima. La fe de ellas es muerta, es inútil, es estéril, no tiene salida en la vida. El árbol bueno es aquel que escucha los Mensajes, los obedece y da muchos frutos, o sea, realiza en la vida muchas obras para la Gloria de Dios, y para la salvación de las almas. Los árboles malos, por lo tanto, el Fuego del Espíritu Santo los aniquilará; los árboles buenos, recibirán la bajada –descenso, unción- de Él y producirán todavía más frutos de santidad”.
MENSAJE DEL DÍA 6 DE ENERODE 2006 (VIERNES)
“Marcos, escribe lo que Yo voy a decir ahora: El Corazón de José será la gran puerta por la cual vendré y descenderé sobre toda la humanidad, juntamente con el Inmaculado corazón de María. Él será el gran portal por el cual descenderé sobre toda la humanidad. Si. Será por la mediación e intervención de José que Yo me derramaré con una abundancia mucho mayor que las aguas del diluvio. Cuando Yo descienda, inundaré todo con Mi Gracia y haré un día luminoso, incluso en las tinieblas más intensas. Yo, el Señor, lo digo”
MENSAJE DEL DÍA 19 DE ENERO DE 2006 (JUEVES)
“Yo, el Señor, soplo Mi aliento vivificante sobre la tierra entera, y desde hace 180 años, por medio de las Apariciones frecuentes de Mi Amada Esposa María, Yo revelo Mis deseos y preceptos a todas las almas de buena voluntad. Por la boca de los pequeños, de los niños, de los pobres y de los puros de corazón, Yo enseño Mis Leyes de Amor, revelo Mi Santa Voluntad, y conduzco a todas las almas buenas al verdadero amor y la salvación. Fue así mismo que Yo hice con los Pastorcitos de Fátima, de La Salette, con Bernardette de Lourdes, con los niños de Renoldsva, Ridi, con Juan Diego, contigo y con todos Nuestros Videntes Mensajeros. Si, hijo Mío, Yo, tu Dios, realizo esas maravillas por todo el mundo, y todavía realizaré, para preparar el camino del regreso del Verbo, y para Mi 2º Bajada –Venida- histórica. Aquí en este local predilecto Mío, Yo realicé portentos de gracias sin igual a favor de todos Mis siervos, y coloqué aquí un Fuego que jamás se apagará, y es este Fuego Divino que debéis llevar a los otros, por medio de la divulgación de estas Palabras, a fin de que ese Fuego se propague de corazón a corazón, hasta tomar todo el mundo. Continuad con todas las oraciones que aquí os fueron dadas. Yo os dejo la Paz, quedad en Mi Paz. Os bendice el Dios de Amor”
MENSAJE DEL DÍA 21 DE ENERO DE 2006 (SÁBADO) A LA TARDE
“Yo, el Espíritu Divino, el Tres Veces Santo, continúo lanzando sobre la tierra los rayos intensos de Mi Gracia. Yo soy el mismo ayer y hoy, y también Lo seré mañana. Yo Soy Aquel que operaba maravillas en los Primeros Apóstoles y Discípulos del Hijo, de Jesús, el Verbo, y continúo operando hoy con la misma profusión y Misericordia de aquel tiempo. Se equivocan todos aquellos que niegan que Yo opero hoy y que Yo desciendo sobre Mi Creación. Yo continúo descendiendo sobre todos los que creen en Mí, y Me invocan sinceramente por María, Yo que operé tantos signos en el tiempo de los Apóstoles, continúo hoy operando los mismos signos en los locales de las Apariciones de Mi Esposa Amada. Si, cada manifestación de Ella es hecha por Su Inmaculado Corazón, UNIDO A MÍ, y Nosotros juntos operamos para la conversión y salvación de las almas. Yo opero con María, y es con Ella, y sólo con Ella que Yo operaré hasta el fin del mundo. Decir que Yo no opero maravillas en la Apariciones de María, es lo mismo que decir y enseñar que Yo no existo y no opero en Mi propia creación. Tened cuidado para no cometer el pecado de la blasfemia y de la negación de Mis Obras de Gracia operadas en las Apariciones de María, pues ese pecado no será perdonado, ni en esta ni en la otra vida. Yo, el Señor vivo, y volveré vivos a todos los que se aproximaren a Mí y tenga el signo (la señal) de la Madre de Dios en su alma”