Mensaje del día 08 de diciembre de 2006 – Día de la Inmaculada Concepción de María Santísima
Hora de la Gracia Universal
Marcos Tadeu: “Por siempre sean alabados Jesús, María y José”
“¿Reina de mi alma, lo que deseáis de mí hoy?” “¡Si mi Reina!”

Mensaje de Santa Catalina Labouré (Vidente de Nuestra Señora, a quien fue revelada la Medalla Milagrosa en Rue du Bac, París en el año 1830)
“Marcos, yo soy Catalina Labouré, soy Protectora de este lugar, tú Protectora, Protectora de estas Apariciones, Protectora de tus compañeros de lucha y de esclavitud de amor a la Madre de Dios y Protectora de todos los peregrinos que sinceramente intentan obedecer los Mensajes de la Madre de Dios y que aquí tienen verdadera fe. Yo sufrí mucho también en mi vida como tú, asimismo, sufriste. Como tú fuiste contrariado, también yo fui contrariada. Enfrenté el escepticismo y la incredulidad de los hombres en lo tocante a las Apariciones que yo tuve de la Madre de Dios. Comprendo tus sufrimientos. Siempre los comprendí, y siempre te amparé incluso cuando tú no lo sabías. Marcos, ¡cómo mi Corazón te ama y ruega por ti sin cesar en el Cielo no dejando nunca de velar por ti, guardarte, protegerte, y apartar de ti tantos y tantos males! Sepa Marcos, que yo Catalina, estoy constantemente aquí en este local. Y aquí, protejo a todas las almas que sinceramente vienen a mí, que sinceramente confían en mí y piden mi protección. Todos aquellos que vinieren aquí e invocaren mi protección e intercesión para que yo los conduzca hasta los Santísimos Corazones Unidos, yo lo haré conjuntamente con los Santos Ángeles, prometo: ¡Yo lo Haré! Yo, todos los días, extiendo sobre este lugar un manto de luz, de paz y de protección para guardarlo de todos sus enemigos y de todos los males. Bienaventuradas las almas que usaren la Medalla que llaman “Milagrosa” y que fue revelada a mí por María Santísima en la Capilla de la Rue du Bac. Pues yo también estaré junto con ella, VIVA protegiendo esas personas alejando de ellas los males y atrayendo para ellas copiosas bendiciones de Dios. Bienaventuradas las almas que celebran todos los años en el día 27 de Noviembre, el día de la Medalla que la Madre de Dios reveló a mí porque esas almas tendrán la gracia de ser defendidas por esa Medalla en la hora de la muerte y los demonios no podrán molestarla y ella saldrá victoriosa. Esa alma que use la Medalla y celebre la fiesta, saldrá victoriosa del último combate. Ven a este local con fe, con devoción, con CONFIANZA ABSOLUTA pues la confianza es el vaso con el cual se puede recoger las Gracias y Bendiciones de la Madre de Dios. Sin la Fe, sin la confianza, no se pueden recibir las bendiciones que la Madre de Dios desea dar aquí. Ven aquí a rezar el Rosario, cantando y rezando en procesión. Yo deseo que sea puesta aquí una imagen mía para que las almas se acostumbren a pedir mi intercesión y mi protección pues ellas me tienen muy olvidadas y yo puedo ayudarlas mucho pero la condición es que me pidan a mí. Pido también a todos vosotros que recéis el Rosario de la Inmaculada Concepción, si no pudieres todos los días, al menos los sábados para honrar más a la Santísima Virgen con este Rosario rezando la Oración que Ella Misma me mostró en la Santa Medalla, para que así, la Inmaculada Concepción de la Madre de Dios sea vuestra protección, sea vuestra guarda, sea vuestro escudo y sea la única Luz que alumbre vuestros corazones. Yo, a todos en este momento os bendigo. Marcos, amado mío, estoy siempre contigo. Aquel que te ame, será bendecido por Dios. Aquel que te odie y te calumnie será rechazado e tachado del Libro de la Vida por el Señor. Aquel que ame y luche por bien de este lugar será bendecido por el Señor. Aquel que perjudique este lugar, tendrá su nombre tachado del Libro de la Vida. Será desterrado de la Asamblea de los Santos y será blanco del disgusto y de la ira del Altísimo. El Señor así lo decretó delante de Sus Ángeles. Santo es el Señor. Santo es Su Decreto”
Mensaje del Santa Margarita María Alacoque (Vidente del Sagrado Corazón de Jesús)
Marcos:
Bella Princesa del Cielo, sois Santa Margarita María?
“Marcos, Yo Soy Margarita María Alacoque, la vidente del Sagrado Corazón de Jesús de Paray-le-Monial. Yo también amo y defiendo este lugar con la Gracia que me concedió el Señor Dios Todo Poderoso. Velo por este lugar y cada vez que algún mal se aproxima a él, a ti y a tus compañeros, en seguida yo ya levanto el Sacratísimo Corazón de Jesús, clamo Su Nombre y domino así los males que contra este lugar se levantan. De la misma forma defiendo todo aquel que divulga los Mensajes de los Sacratísimos Corazones Unidos de este lugar y que luchan y que trabajan por el bien de este lugar.
Yo deseo que los primeros viernes del mes en desagravio al Corazón de Jesús y los primeros sábados vuelvan a se practicados con el fervor y la devoción del inicio. Deseo que esa devoción reparadora a los Corazones de Nuestro Señor y de la Madre de Dios, unida también a la devoción al Corazón Amantísimo de San José en el Primer Domingo, se difunda y sea practicada por todos.
Si el rey de Francia hubiese oído los llamados que Nuestro Señor le dirigía por medio de mí, si él hubiese hecho la devoción reparadora al Corazón de Jesús y hecho que todo el reino de Francia también la practicase no habría tenido la revolución Francesa con sus males y sus persecuciones contra la Santa Fe Católica y los siervos de Dios.
De la misma forma, si vosotros no hicieres esta devoción reparadora y no la difundieres, vendrán graves sufrimientos para vosotros en el Brasil y para el mundo. Tan graves y hasta peores que aquellos que vinieron sobre el reino de Francia por no haber obedecido los Mensajes de Nuestro Señor en Paray-le-Monial. Por eso yo les pido, a todos vosotros, que difundan la devoción reparadora a los Corazones Unidos, que recéis el Santo Rosario Meditado diariamente, que coloquéis a los Tres Sagrados Corazones Unidos entronizados en Vuestros Hogares y que delante de Ellos en los primeros Viernes, Sábados y Domingos Consagréis Vuestras Familias, Consagréis Vuestras Almas y hagáis así acto de reverencia, de desagravio y renovación de las Promesas de Vuestro Bautismo, de Vuestra Fe y de Vuestra Consagración a los Sacratísimos Corazones Unidos por tosa la Eternidad. Si esto fuere hecho atraeréis la Misericordia de Dios. Si no fuere hecho atraeréis la Justicia, la Cólera y los Castigos de Dios.
Santos son los decretos del Señor y justos Sus designios. Marcos, yo te bendigo con todos aquellos que son queridos a tu corazón, a todos vuestros corazones. Te bendigo y bendigo también a todos aquellos que te quieren en su corazón y hoy, una vez más repito: Que reine el Corazón de Jesús en todas las Naciones, en todos los Pueblos ahora y por los siglos de los siglos!”

Mensaje de San Alfonso María de Ligorio
“Marcos, yo, Alfonso María, te vengo a bendecir hoy, predilecto de la Madre de Dios y del Altísimo Señor. Te agradezco por divulgar en los Rosarios Meditados las Glorias de María Santísima que yo escribí. Oh si, a través de estos Rosarios Meditados aquellas Glorias de la Madre de Dios que hace 300 años yo escribí y dejé como testamento de amor a la humanidad, finalmente estas Glorias llegan al conocimiento de la multitud de los hijos de la Madre de Dios, y estas Glorias finalmente realizan su trabajo y producen su fruto, fruto de amor, de obediencia, de reverencia, de suma estima y de total y plena Consagración de las almas a la Madre de Dios.
Yo te agradezco. Te agradezco por ser mi eco. Continúa siendo mi eco en medio de un mundo que desanimó en su amor para con la Madre de Dios. En un mundo que perdió lo que tenía de más bellos y más encantador que era la Devoción Filial, tierna, sumisa y llena de temor para con la Madre de Dios.
¡Sé mi eco! Continúa siendo mi eco para que esta humanidad pueda ser curada de las llagas que el maligno le abrió, para que la humanidad pueda de nuevo reencontrar la devoción y el amor supremo a María Santísima que perdió por su propia culpa y negligencia. Cura las llagas de la devoción a la Madre de Dios hechas por el maligno y que mucho la disminuirán y harán casi desaparecer.
En verdad te digo Marcos, todo aquel que te oiga, oirá a la Madre de Dios y a Nuestro Señor, oirá a los Sagrados Corazones Unidos. Todo aquel que oiga las glorias de María que grabas y divulgad, oirá mi voz. Aquel que no te oiga, me despreciará, despreciará a los Sagrados Corazones Unidos, despreciará al propio Altísimo.
Sé fiel. Sé la continuación de mi ideal de volver amada a María, conocida, venerada, admirada, exaltada, obedecida y amada por todos y por cada uno de los seres humanos.
Sé mi continuación en la tierra y tendrás un gran tesoro en el Cielo. Tesoro que por cierto ya tienes acumulado y que ya se encuentra en gran abundancia esperándote.
Yo bendigo a todos que están aquí hoy, a todos los que aman la glorias de María que yo canté, que yo escribí, que yo dejé como testimonio de mi amor a Ella. Os bendigo con las más copiosas menciones de la Inmaculada Concepción de la Madre de Dios a todos los que rezan los Rosarios Meditados, las Trecenas y las Oraciones que sean de este lugar. Yo protejo este lugar, de norte a sur y de este a oeste lo recorro todos los días, lo cubro de bendiciones, lo guardo y lo defiendo, y defiendo a todos aquellos, que son parte de este Santuario, que son Santuario Vivo de la Madre de Dios, que obedecen y creen en Sus Mensajes. La Paz”

Marcos:
Amada Santa Bernardita, ¿qué deseas de mí hoy?
“Marcos, todas las veces que yo vine aquí te dije que los amaba, y repito ahora: Lo Amo mucho, realmente mucho, y todo aquello que me pidieres, yo te daré.
Marcos, dónde está tu tesoro, está tu corazón. Aquí en estas Apariciones está tu tesoro, y es por eso que aquí deberá estar tu corazón, que ahora late en tu pecho, después de su partida de este mundo. Sí, su cuerpo deberá quedar aquí, pues él deberá continuar glorificando a Dios y a María Santísima incluso después de tú muerte.
Sí, continúa siendo el eco de la Madre de Dios. Sé el eco de la Madre de Dios haciendo que los Mensajes de Ella lleguen lo más de prisa posible a los cuatro vientos, a los cuatro ángulos del mundo. Continúa en tu trabajo de divulgación del Santo Rosario Meditado, pues este Rosario Meditado y hizo que muchas almas progresen en el camino espiritual. ¡Ah Marcos!, no puedes ver, no puedes ver el bien que esos Rosarios ya hicieron a tanta gente. Cuántos que ya estaban a la orilla del precipicio, bastando que apenas un leve soplo los tirase, cuántos que ya estaban en la boca de la serpiente, encantados como pajaritos, prontos a ser devorados por el enemigo en las tentaciones, en los placeres, en las diversiones, en las glorias y en las honras de este mundo, y que gracias a esos Rosarios Meditados fueron salvos y preservados. ¡Ah no puedes ver! No puedes ver cuánto bien ha hecho a las almas éstos Rosarios y estas Oraciones que haces y que divulgas aquí.
Allá en el Cielo verás cuántas almas, cuántos millares de almas fueron ayudadas, fueron curadas espiritualmente, avanzaron en el camino de la perfección y de la santidad, y hoy se vuelven causa de alegría, no más de tristeza y lágrimas para los Sacratísimos Corazones Unidos.
¡Oh sí!, yo les digo que aquí María Santísima reveló Su Amor tan inmensamente y hasta más intensamente que en Lourdes, y la Gloria de Su Presencia, de Su Venida aquí perdurará por todas las generaciones, hasta el fin del mundo; y el nombre de la Madre de Dios será glorificado aquí por las obras que realizó y que realiza. Será glorificado por la santidad de todos los que Ella llamó a Su Servicio. Será glorificado por todos aquellos que obedecieron los Mensajes, que rezaron estas Oraciones que de aquí salen, y será, sobretodo, extremadamente glorificada por ti Marcos, que te diste enteramente a Ella, como yo. Que se consagró plenamente a Su Inmaculado Corazón para servirLa, sin reservas, sin importar las condiciones con todas tus fuerzas, y hasta incluso cuando tú no tenías más fuerzas.
Sí, la Madre de Dios aquí será glorificada y Su Nombre resplandecerá y será visto por todas las naciones de la tierra, y Su Inmaculado Corazón, que aquí derramó todo Su Amor y Su Bondad, resplandecerá y será visto por todos los hombres de buena voluntad que aquí vendrán para alabarLa, para darse a Ella, y para entregarse a Ella por toda la eternidad.
Marcos, yo te digo, todas las tribulaciones pasan y pasarán. Todas las cruces pasan y pasarán. El Calvario pasa y viene la Resurrección, aunque muchas veces la cruz retorne y se haga presente. Los Sacratísimos Corazones Unidos triunfarán aquí, y tú con Ellos también triunfarás, y triunfarán todos aquellos que Os obedecen, y yo te digo que las Gracias que la Madre de Dios realizó y realiza aquí perdurarán para siempre, y todos Sus enemigos serán puestos en escabel de los Pies de Ella.
Marcos, estoy
aquí para guardar y bendecir este local día y noche, y para guardar
y bendecirte a ti también. Pídeme hoy lo que quisiere y yo te lo daré”
Marcos: “Amada Santa Bernardita, pido a UD. y a María Santísima por medio vuestro y en vuestro nombre que conceda a todas las personas que están aquí hoy, con fe verdadera, con sincero deseo de obedecer los Mensajes, que tengan todas sus penas debido a sus pecados borradas y perdonadas, a todas las personas que rezan el Rosario Meditado y las Oraciones que salen de aquí diariamente, que ellas tengan sus penas perdonadas y borradas, y que ellas tengan también la Gracia de ser fieles a María Santísima, la Gracia de la Perseverancia final y la Gracia de que en el día 8 de Diciembre de cada año reciban un aumento sustancial de la Gracia Santificante, de la Gracia habitual que dure todo el año hasta el 8 de Diciembre siguiente.”
"Marcos, el aumento de la Gracia Santificante, de la Gracia habitual, esta Gracia será concedida ahora por la Madre Santísima en la hora de la Bendición. La Gracia de la Remisión de las Penas debidas a los pecados de ellos también será concedida ahora, por la Madre de Dios, en el instante de la Bendición a todos aquellos que rezan el Rosario Meditado de aquí diariamente con las Oraciones de aquí. Pero la Gracia de la Perseverancia Final, esta Gracia María Santísima sólo podrá conceder a aquellos que la pidieren diariamente en el Santo Rosario, pues esta Gracia es condicionada al pedido y al deseo del alma. El alma que la pidiere fielmente, por toda la vida y fuere celosa de hacer y que la merezca, esta alma, en nombre de la Madre de Dios, yo te prometo, esta alma la tendrá. He aquí que ahora la Madre de Dios va a hablar
Mensaje
de Nuestra SeñoraHoy, hijos Míos, en el día en que conmemoran Mi Inmaculada Concepción, Yo a todos Os digo: CAMINAD EN LA GRACIA, CAMINAD EN EL AMOR, CAMINAD EN LA SANTIDAD, CAMINAD EN LA VIA DE LOS MANDAMIENTOS DE DIOS, CAMINAD EN LA OBEDIENCIA A MIS MENSAJES, CAMINAD EN LA SERENIDAD, EN LA PAZ, EN LA FE, EN LA CONFIANZA DE QUE EN EL FINAL SOLAMENTE LA INMACULADA CONCEPCIÓN, VUESTRA MADRE CELESTIAL TRIUNFARÁ.
El gran dragón será derrotado por Mí, y Yo, la Inmaculada Concepción triunfaré sobre él, liberando a la humanidad de su yugo y de su esclavitud maligna, y todos Mis hijos de buena voluntad que ahora gimen bajo el peso de la opresión de Mi enemigo, finalmente serán liberados y gozarán de la Perpetua Paz, Felicidad, Amor que no terminará.
Mi Corazón Inmaculado Triunfará y la señal más evidente de este “Mi Triunfo” son todas Mis numerosísimas Apariciones en la Tierra, que a pesar del enemigo intentar hacerlas desaparecer, destruirlas, sofocarlas, sumergirlas con el río de agua que él vomita de su boca, NO PUEDE, y en cada lugar de Mis Apariciones Yo elevé muchísimas almas a y grado de santidad tan grande que solamente en el fía de “Mi Triunfo” será conocido y será visto delante de los ojos de todos.
La señal evidente del Triunfo de Mi Inmaculado Corazón son Mis numerosísimas Lacrimaciones, inclusive de Sangre, que convirtieron a tantos pecadores que ya estaban con su sentencia decretada, y gracias a Mis Lágrimas se convirtieron, regresaron al Señor y salvaron sus almas.
La señal evidente del Triunfo de Mi Inmaculado Corazón son Mis Videntes que aunque pobrecitos y desconocidos del mundo Me amaron y Me aman con todas las fuerzas de su corazón y nada ni nadie puede o podrá separarlos de Mí.
La señal evidente del Triunfo de Mi Inmaculado Corazón son todos Mis pequeños hijitos, pobres, desconocidos de mundo que en el silencio y en el escondimiento obedecen Mis Mensajes de todo corazón y con todas sus fuerzas, y que en el silencio y en el anonimato hago crecer en la Santidad como rosas perfumadas y cultivadas por Mis Propias Manos para mayor alegría y felicidad de la Santísima Trinidad.
La señal evidente del Triunfo de Mi Inmaculado Corazón son Mis Mensajes y Profecías que ya se cumplieron y que os garantizan que está próxima vuestra liberación con el Triunfo de Mi Inmaculado Corazón.
La señal evidente del Triunfo de Mi Inmaculado Corazón son Mis Apariciones aquí que ya duran casi 16 años y que a pesar de Mi eterno enemigo haber intentado hacerlas desaparecer, haberlas borrados de todas las maneras, ÉL NO PUEDE HACERLO, porque Yo, y sólo Yo Soy la Reina del Cielo y de la Tierra, y él, el demonio no pasa de ser una mera criatura que tendrá su cabeza aplastada por Mi Pié Glorioso en el Triunfo de Mi Inmaculado corazón.
Por eso Mis
hijos, os invito a seguir adelante en la confianza y en la esperanza,
en el amor y en la alegría, en la paz y en la total certeza de que
en el final solamente el Corazón de la Inmaculada Concepción es que
Triunfará, trayendo para el mundo nuevos días de alegría, de gracia
y de paz.”
Marcos: “Ya que entonces Vuestra Majestad me permite, me gustaría pedirle para mí y para mus compañeros que trabajan aquí en este Santuario conmigo, que dan su vida, que luchan y que sufren conmigo, la Gracia de la Perseverancia Final.
Me gustaría, entonces, ya que la Señora me concede pedir, pedir la Gracia de en el día 2 de Febrero del año que viene poder ver a Vuestra Madre, Santa Ana, por quien tengo un gran amor y un gran agradecimiento por ella haberOs traído al mundo, por ella haberOs dado a mí y a toda la humanidad. Vos que sois todo mi tesoro, todo mi amor, toda mi vida y toda mi alegría y la razón de mi vivir. Quiero agradecer a Santa Ana personalmente por ella haber traído a Vos, grandísima Madre de Dios, al mundo y por haberOs dado a mí como Señora, como Reina y también a Nuestro Señor Jesucristo, pues fue de Ella que Vos nacisteis y de Vos nació el Verbo, el Redentor.”
“Muchas gracias, mi Señora.”
Nuestra Señora continúa: “Mis hijos, levantad ahora las rosas pues voy a bendecirlas. Estas flores vosotros las llevaréis para vuestras casas, vosotros las distribuiréis a los enfermos a los que sufren. Vosotros colocaréis estos pétalos de rosas sobre el lecho de los agonizantes. Vosotros colocaréis estos pétalos de rosas en vuestras casas para que Mi Gracia y Mi Bendición rellene y envuelva vuestro hogar, y lo libren de las envestidas de satanás. Vosotros conservaréis el tallo de estas rosas en vuestras casas, incluso después que ellas secaren, colocaréis esos tallos, hijos Míos, junto de vuestras Santas Imágenes para que Mi Bendición permanezca por mucho y mucho tiempo envolviendo y colmando vuestros hogares de las benevolencias y de las Misericordias del Altísimo. Levantadlas, Yo las Bendigo.”
“Pueden bajarlas hijos Míos, ya fueron Bendecidas, y Conmigo os bendijeron todos Mis Santos que hoy vinieron Conmigo del Paraíso para bendeciros.
Una última cosa, queridos hijos, deseo de todos vosotros más fidelidad, más obediencia a Mis Mensajes, y que sobretodo, hijos Míos, que recéis con más fervor y devoción Mi Santo Rosario. Deseo veros aquí constantemente en este Santuario, rezando el Santo Rosario, y que vengáis aquí cantando y rezando en procesión.
Deseo también, hijos Míos, que seáis más constantes y más firmes en la penitencia y en el sacrificio, conforme Yo os pedí aquí y en Montiquiari. Deseo también que seáis más fervorosos en la divulgación de Mis Santas Medallas, tanto la Milagrosa como la de La Paz. Y deseo, por fin, que todos vosotros, Mis amados hijos, hagáis el máximo posible para volver la existencia de este local conocido de Mis hijos para que el máximo posible venga aquí a rezar, y Yo pueda entonces convertirlos, y elevarlos hasta Dios.
Por último, hijos Míos, os pido que todos los días 8 de cada mes vosotros recordéis Mi Inmaculada Concepción rezando 3 Ave-Marías, en honra de Mi Inmaculada Concepción, con la Jaculatoria: “Por la Inmaculada Concepción de la Madre de Dios sea salva mi alma. Amén”
Y Yo os prometo, hijos Míos, daros todas las Gracias necesarias para que os volváis Santos y os salvéis, si fueres siempre celosos en hacerlo como Yo ahora los instruí. A todos, por último, hijos Míos, os pido que en el día 8 de Marzo de cada año celebren la Fiesta de Mis Lágrimas y que vengan aquí para esa Fiesta, para que delante de Mi Imagen de las Lágrimas consolaren Mi Corazón y bendijeren el precio de vuestra redención que fueron Mis Lágrimas Benditas. A todos hoy Bendigo, y por último Bendigo a ti Marcos, de entre todos Mis billones de hijos, el más querido, el más amado, el que más aprieto en Mi Corazón y el que más envolví en los dobleces de Mi Manto. Y Bendigo a todos cuantos Me sirven y trabajan por Mí a tu lado y junto contigo.”